Se viene a Torrevieja por el mar y se vuelve a casa con la imagen de un agua rosa. Está en un parque natural de 3.700 hectáreas, justo detrás de la ciudad, y buena parte se descubre en bici. Eso sí, conviene saber dónde se puede ir y dónde no: de eso va este artículo.
Dos lagunas, y solo una se recorre libremente
El parque natural reúne dos lagunas saladas. La Laguna Rosa, la de Torrevieja, es la famosa: su color viene de su altísima salinidad y de los microorganismos que viven en ella. La laguna de La Mata, al norte, es su vecina, y el conjunto forma un humedal de renombre internacional.
El dato que hay que conocer antes de salir: a las salinas de la laguna de Torrevieja no se entra por libre. Se descubren en visita organizada y siempre con reserva previa, en tren turístico, a pie o en bici. La información actualizada está en la web oficial de visitas. La laguna de La Mata, en cambio, cuenta con senderos señalizados y puntos de observación abiertos al público, y ahí es donde se va libremente.
Ver la Laguna Rosa desde fuera sigue siendo posible, y además fácil: la Vía Verde la bordea durante varios kilómetros, sin coches. Las dos salidas se complementan bien en una misma jornada.
Por dónde empezar: la Casa Forestal de La Mata
El centro de interpretación del parque está en la Casa Forestal de La Mata. Es la primera parada acertada: allí se entiende lo que se está mirando, se consigue el trazado de los senderos y de ahí salen los paseos guiados que ofrece el parque. El centro abre solo por la mañana y cierra algunos días al año: mejor comprobarlo antes de ir en la página del parque en la web de turismo.
Desde nuestro punto de recogida de la Playa de los Locos, La Mata es el barrio de al lado, hacia el norte: se va bordeando el mar y el parque empieza justo detrás de las primeras casas. Ninguna dificultad, ninguna cuesta.
Qué se ve
Aves, sobre todo. El parque acoge flamencos rosas, cigüeñuelas y avocetas, y se entiende enseguida por qué los observatorios están donde están. Alrededor, los pinares y las tierras saladas hacen el paisaje, con esa luz muy baja de última hora que la laguna devuelve.
Es una salida tranquila, en un espacio protegido. Se va por los senderos, no se acerca uno a las aves y no se atajan las orillas: el parque existe precisamente porque este humedal es frágil.
En bici hasta el parque, y luego a pie
La bici es la buena manera de llegar al parque: no hay que buscar aparcamiento y la distancia desde Torrevieja es corta. Dentro, en cambio, los senderos están pensados sobre todo para andar y observar: pregunta en la Casa Forestal qué está abierto a la bici el día de tu visita y cuenta con bajarte de ella. Nuestros alquileres incluyen candado, así que dejar la bici a la entrada de un sendero no es problema.
Y si luego vuelves por carretera, recuerda que las normas españolas cambian el 1 de octubre de 2026: casco obligatorio en cuanto sales del pueblo.
Cuándo ir
Temprano, sin dudarlo. Hace más fresco, las aves están activas y la luz es mejor tanto para mirar como para fotografiar. En pleno verano, una salida a mediodía por las tierras saladas no tiene ningún sentido: casi no hay sombra.
Por lo demás, el equipo es el de todas nuestras salidas: calzado cerrado, agua, crema solar y algo para cubrirse los hombros.
Y para tu alquiler
Cada alquiler incluye la bicicleta, un casco y un candado, con recogida en Torrevieja (Playa de los Locos) o en Orihuela Costa (Cabo Roig). Una bici de ciudad basta de sobra para esta salida; si la enlazas con la Vía Verde o con la costa de Cabo Roig a Campoamor el mismo día, mira mejor bici urbana o bici eléctrica.
Nuestras bicicletas de ciudad, nuestras bicicletas eléctricas y las preguntas frecuentes responden al resto.



